



- El Gobierno Nacional demuestra que sí es posible facilitar la eliminación de las barreras de identidad, para la población carcelaria.
- La jornada de ayer, en Pereira, será replicada hoy en el Establecimiento Penitenciario y Carcelario San Bernardo, de Armenia.
Pereira, mayo 22 de 2026 – SNR – La Superintendencia de Notariado y Registro y el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, entidades adscritas al Ministerio de Justicia y del Derecho, lideraron, por primera vez en el Eje Cafetero, una jornada de atención notarial gratuita en la Cárcel y Penitenciaría de Media Seguridad para Mujeres de Pereira.
“Cinco personas privadas de la libertad accedieron formalmente al trámite de corrección de nombre y cambio de componente sexo en su registro civil de nacimiento. Es así, con acciones claras, como avanzamos de manera conjunta en la consolidación de la política de acceso a la justicia en beneficio de la población vulnerable”, dijo el superintendente de Notariado y Registro, Ricardo Agudelo Sedano.
De acuerdo con el funcionario, este procedimiento, efectuado mediante escritura pública ante la Notaría Segunda de Dosquebradas, en Risaralda, representa un paso definitivo para que los interesados puedan iniciar, ante la Registraduría Nacional del Estado Civil, el trámite de expedición de su nueva cédula de ciudadanía.
“Estamos trabajando en el mejoramiento de las condiciones de acceso a los servicios ofrecidos por las entidades estatales. Queremos humanizar las prisiones, con jornadas como esta, que promueven la inclusión y el respeto por la dignidad humana”, agregó la directora de la Cárcel y Penitenciaría de Media Seguridad para Mujeres de Pereira, mayor Sandra Liliana Penagos Escobar.
Un asunto de dignidad
Con este tipo de intervenciones, el Estado garantiza los mandatos constitucionales de dignidad humana, intimidad, libertad sexual y libre desarrollo de la personalidad de quienes se encuentran recluidos en los 128 centros penitenciarios y carcelarios que funcionan en el país.
“Para mí, este cambio significa mucho, porque desde pequeño quise ser otra persona. Cuando llegué a este lugar, tomé la iniciativa. Hoy les digo que no duden de lo que quieren. No importa si quieren ser una mujer o un hombre. Lo que importa es lo que hay en su corazón”, expresó Mariano Maldonado Molina, uno de los cinco colombianos privados de la libertad que, a partir de ahora, tienen de forma legal el género y el nombre que desean tener.
Sus palabras confirman que, con la articulación interinstitucional, fue posible que el establecimiento carcelario recibiera una oferta de servicios habitualmente inalcanzables para esta población. Sin duda, un paso fundamental en el proceso de humanización del sistema penitenciario.
Es así como la Supernotariado y el Inpec ratifican su interés en continuar trabajando para asegurar el acceso a la justicia y los derechos de los ciudadanos que se encuentran en estos centros de reclusión. El propósito es reafirmar el compromiso del Estado con la reivindicación del derecho a la identidad de género.
Para más información ingrese a: www.supernotariado.gov.co

