




- La Supernotariado y la Administración Municipal se unieron para frenar la ilegalidad en la tenencia de la tierra, en esta localidad del Cesar.
- Las dos entidades reconocieron la titulación como un proceso que permite transformar la relación de los ciudadanos con el Estado.
Becerril (Cesar), abril 30 de 2026 – SNR – Hoy, 109 mujeres cabeza de familia y 67 hombres jefe de hogar dejaron de ser dueños ilegales para convertirse en dueños reales del predio que durante largos años han ocupado de forma irregular.
Son, en total, 176 núcleos familiares de Villa Luz, uno de los lugares que en Becerril pasaron de ser asentamientos nacidos de una necesidad, a barrios formalmente legalizados. A estas personas se les reconoció el derecho de dominio sobre su bien inmueble, como resultado de la gestión que en materia de regularización de la propiedad adelanta la Superintendencia de Notariado y Registro, en articulación con alcaldías y gobernaciones de diferentes rincones del país.
“Estamos avanzando en la cesión a título gratuito de estos predios, en la cuna de Rafael Orozco, donde cerca del 50 % de los pobladores no tienen el documento que los acredita como propietarios legales. Hay, no sólo acá, sino en todo el departamento del Cesar, una gran inseguridad jurídica”, dijo el superintendente de Notariado y Registro, Ricardo Agudelo Sedano.
De acuerdo con el funcionario, el saneamiento es el primer paso para ordenar el territorio, propiciar oportunidades de desarrollo y tener la certeza legal que garantiza la titularidad.
“La formalización en la tenencia de la tierra contribuye a la construcción de ciudades y municipios más equitativos y organizados, sin dejar de lado, por supuesto, la posibilidad que encuentran las familias de consolidar su patrimonio y elevar sus condiciones”, agregó.
Por un buen presente y un mejor futuro
Becerril es una población que se caracteriza por una profunda contradicción. A pesar de ser una de las localidades con mayores ingresos, gracias a la explotación de carbón, enfrenta deficiencias en servicios básicos y niveles críticos de pobreza multidimensional.
“La Administración Municipal y la Superintendencia se pusieron la 10, para que a esta gente le cambie la vida. No queremos que los becerrileros sean invasores. Queremos que sean dueños legales”, concluyó el alcalde del Municipio, Fabián Eduardo Martínez García.
La propiedad formal abre el acceso a créditos, afianza la seguridad jurídica y genera la oportunidad de crecer, heredar, invertir y mejorar. Además, fortalece al Estado, pues le permite allanar el camino para nuevos proyectos de infraestructura y vivienda, y optimizar la planeación del territorio colombiano.
Para más información ingrese a: www.supernotariado.gov.co

